10 Octubre 2026 · Por Claudia Montoya
Las etapas del duelo: qué son y por qué no siempre se cumplen
“En resumen: Las cinco etapas del duelo (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) son el modelo más conocido del mundo, y también el peor entendido. Elisabeth Kübler-Ross las describió observando a personas que sabían que iban a morir, no a personas que habían perdido a alguien. Los estudios que han seguido a personas en duelo durante años no encuentran que se atraviesen en ese orden, ni que todos pasen por las cinco. Aquí verás qué dicen realmente esas etapas, por qué no funcionan como un mapa, qué modelos usan hoy los psicólogos y cuándo un duelo necesita ayuda profesional.” Cuando alguien pierde a una persona importante, es casi inevitable que aparezca la pregunta: "¿en qué etapa del duelo estoy?". Y después, casi siempre, una segunda: "¿por qué no me siento como dice que debería sentirme?". Esa segunda pregunta es la que más daño hace. Millones de personas han llegado a creer que su dolor va mal porque no encaja en un esquema de cinco pasos. Antes de hablar de las etapas, vale la pena saber de dónde salieron. Cuáles son las 5 etapas del dueloEl modelo viene de la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross, que en 1969 publicó Sobre la muerte y los moribundos. Estas son las cinco fases del duelo tal como ella las describió: • Negación. "Esto no está pasando." La mente pone una pausa ante una realidad que todavía no puede sostener. Suele aparecer en las primeras horas o días y funciona como una anestesia temporal. • Ira. "¿Por qué a mí?" La rabia puede dirigirse a los médicos, a la familia, a Dios, a la vida, a la persona que se fue e incluso a uno mismo. Es una de las emociones que más culpa genera, y una de las más frecuentes. • Negociación. "Si hubiera llegado antes al hospital…" Es el intento de recuperar el control sobre algo que ya no lo tiene, muchas veces en forma de promesas o de escenarios hipotéticos que se repiten en la cabeza. • Depresión. La tristeza profunda, el vacío, el desinterés por lo que antes importaba. No es un trastorno depresivo: es el peso de la pérdida haciéndose real. • Aceptación. No es "estar bien" ni haber superado nada. Es poder vivir con la ausencia, retomar la vida y que el recuerdo deje de doler como dolía al principio. Por qué las etapas del duelo no funcionan como un mapaAquí está lo que casi nunca se cuenta, y es importante que lo sepas si estás atravesando una pérdida. Kübler-Ross no estudió a personas en duelo. Su trabajo se basó en entrevistas con pacientes con enfermedades terminales: personas que estaban procesando su propia muerte inminente. El modelo se popularizó tanto que terminó aplicándose a quienes se quedan, que es una experiencia distinta. Ella misma advirtió después que las etapas nunca fueron pensadas como una secuencia obligatoria. Los estudios no confirman el orden. Cuando los investigadores han seguido a personas en duelo a lo largo del tiempo, no han encontrado que se avance por fases ordenadas y separadas. El estudio más citado que puso a prueba la teoría por etapas encontró que la emoción dominante durante la mayor parte del proceso no era la negación ni la ira, sino la añoranza: el extrañar a la persona. Y creer en las etapas puede hacer daño. Cuando alguien espera sentir negación y siente rabia, o espera haber "llegado a la aceptación" a los seis meses y sigue llorando, concluye que está haciendo mal su duelo. Eso agrega culpa a un dolor que ya es suficiente, y hace que algunas personas no pidan ayuda porque creen que su reacción es anormal. Entonces, ¿cómo es el duelo en realidad?La descripción que mejor reconocen las personas en duelo no es una escalera, sino un vaivén. El modelo de proceso dual, propuesto por Margaret Stroebe y Henk Schut, describe el duelo como un movimiento de ida y vuelta entre dos frentes: por un lado el dolor de la pérdida, y por otro las tareas de seguir viviendo. Hay días en que la ausencia ocupa todo, y días en que uno trabaja, se ríe con alguien y hasta se olvida por un rato. Ese ir y venir no es incoherencia ni falta de amor. Es exactamente lo que permite elaborar la pérdida sin quebrarse. Reírse un martes no borra el dolor del miércoles, y descansar del duelo es parte del duelo. Las tareas del duelo: un modelo más útilEl psicólogo J. William Worden propuso pensar el duelo no como etapas que te ocurren, sino como tareas en las que uno participa activamente. Son cuatro y no tienen un orden fijo: • Aceptar la realidad de la pérdida. No solo saberlo, sino que el cuerpo lo entienda. Por eso los rituales de despedida importan tanto, y por eso las muertes repentinas o sin cuerpo son más difíciles de elaborar. • Atravesar el dolor. Sentirlo en lugar de esquivarlo. Mantenerse ocupado o evitar todo lo que recuerde a la persona suele alargar el proceso. • Adaptarse a un mundo sin esa persona. Aprender lo que ella hacía, ocupar roles nuevos, reconstruir la rutina y a veces la identidad. • Encontrarle un lugar en la memoria y seguir viviendo. No se trata de soltar el vínculo, sino de transformarlo: que quepa en tu vida sin ocupar todo el espacio. ¿Cuánto dura el duelo?No hay un plazo. Depende de quién se fue, de cómo fue la muerte, de tu historia y de la red de apoyo que tengas. Sí hay una tendencia general: la mayoría de las personas recupera su funcionamiento cotidiano durante el primer año, aunque el dolor reaparezca con fuerza en los cumpleaños, las fechas especiales y los aniversarios. Eso no significa que al año el duelo "termine". Significa que deja de ocupar el centro de todo. Las oleadas se vuelven más espaciadas y más cortas, y aparece la posibilidad de recordar sin que duela igual. Cuándo el duelo se vuelve duelo prolongadoEn una minoría de casos, el proceso se estanca. A esto se le llama duelo prolongado (antes conocido como duelo patológico o complicado), y desde 2022 está reconocido como diagnóstico en el DSM-5-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría y en la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud. Las dos clasificaciones piden que haya pasado un tiempo mínimo desde la muerte: doce meses en adultos según el DSM-5-TR, y seis meses según la CIE-11. Y que la añoranza o la preocupación por la persona fallecida siga siendo tan intensa que impida funcionar. Se estima que afecta a cerca del 5% de las personas en duelo, así que es poco frecuente, pero real. No hace falta esperar un año para pedir ayuda. Estas son señales de que vale la pena consultar: • El dolor no cede con los meses y sientes que sigues en el mismo punto del principio. • No logras retomar el trabajo, el estudio o el cuidado de ti mismo. • Evitas por completo lugares, objetos o conversaciones que te recuerden a la persona. O al contrario, no puedes pensar en nada más. • La culpa ocupa el centro: sientes que pudiste haber hecho algo distinto. • Aumentó tu consumo de alcohol o de medicamentos para dormir o sobrellevar el día. • Aparecen ideas de no querer seguir viviendo. Si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de inmediato. En Colombia puedes llamar a la línea 106 o al 123. El duelo no es solo por una muerteTambién se hace duelo por una separación o un divorcio, por una pérdida perinatal, por la muerte de una mascota, por migrar y dejar atrás la vida que se tenía, por un diagnóstico que cambia el futuro o por la pérdida del trabajo. Y existe el duelo anticipado, el que empieza antes de la muerte cuando se acompaña a alguien con una enfermedad avanzada. Todas son pérdidas reales y todas se elaboran. No necesitas justificar tu dolor ni compararlo con el de nadie para pedir ayuda. Qué ayuda de verdad • Poner el dolor en palabras. Hablarlo con alguien que no te apure ni intente arreglarlo. Escribir también sirve. • No aislarte del todo, ni obligarte a estar acompañado. Busca el punto intermedio que tú puedas sostener. • Sostener lo básico: comer, dormir y moverte. El duelo desordena el sueño, y dormir mal amplifica todo lo demás. Si ese es tu caso, la higiene del sueño puede ayudarte mientras trabajas el duelo. • Permitirte los días buenos sin sentir que traicionas a quien se fue. • Desconfiar de los plazos ajenos. "Ya deberías estar mejor" no es un criterio clínico. • Pedir ayuda profesional si te reconoces en las señales de arriba. La terapia de duelo no borra la pérdida: ayuda a que puedas vivir con ella. Lo que he visto en consultaPor Claudia Montoya, psicóloga de Tranquilamente y revisora de este artículo. En estos años acompañando procesos de duelo he constatado una y otra vez la tendencia humana a evitar el contacto con el malestar, con las emociones dolorosas tras una pérdida. Y es justamente ahí donde está la elaboración. Recuerdo a una persona que llegó a consulta por una ruptura. A medida que avanzaron las sesiones apareció otra pérdida, anterior y sin elaborar: la de su mascota. Cuando le pregunté por eso me contó lo que había pasado, y que todavía guardaba sus cenizas en casa. Lo dijo con vergüenza, porque un profesional anterior le había dicho que el día en que pudiera deshacerse de ellas sería la señal de que el duelo estaba resuelto. No comparto ese punto de vista y se lo dije. La propuesta fue otra: trabajar para que ese dolor encontrara un lugar. Recurrimos a las memorias de lo que el animal había significado y lo que le había enseñado, y nombramos también lo doloroso. Con el tiempo pudo agradecerle por lo que le dio mientras lo acompañó. La pérdida quedó tramitada desde otra mirada y, más tranquilo, pudo ocuparse de la ruptura que lo había traído a consulta. Hay una idea de Freud que me parece central: lo que no se puede recordar, se repite. Al intentar suprimir recuerdos o sentimientos dolorosos no solo borramos a nuestros seres queridos de nuestra vida, también intensificamos un malestar que no encuentra fin. Los detalles de este relato han sido modificados para proteger la identidad de la persona. Preguntas frecuentes¿Cuáles son las 5 etapas del duelo? Negación, ira, negociación, depresión y aceptación, según el modelo de Elisabeth Kübler-Ross publicado en 1969. Es importante saber que ella las describió observando a pacientes con enfermedades terminales, no a personas que habían perdido a un ser querido. ¿Es obligatorio pasar por las cinco etapas del duelo? No. Los estudios que han seguido a personas en duelo no encuentran que se atraviesen fases ordenadas ni que todos pasen por las cinco. Puedes sentirlas en otro orden, repetir algunas o no reconocer ninguna, y tu duelo sigue siendo normal. ¿Cuánto dura el duelo? No hay un plazo fijo. La mayoría de las personas recupera su funcionamiento cotidiano durante el primer año, aunque el dolor reaparezca en fechas especiales. Cuando pasado ese tiempo el duelo sigue impidiendo funcionar, se habla de duelo prolongado. ¿Qué es el duelo prolongado o patológico? Es un duelo que se estanca: la añoranza o la preocupación por la persona fallecida sigue siendo tan intensa que impide funcionar. El DSM-5-TR pide al menos doce meses desde la muerte en adultos y la CIE-11 al menos seis. Afecta a cerca del 5% de las personas en duelo. ¿Es normal sentir rabia o alivio después de una pérdida? Sí. La rabia con quien se fue, con los demás o con uno mismo es frecuente, y el alivio después de una enfermedad larga también. No significan que quisieras menos a esa persona; son reacciones esperables que en terapia se trabajan sin juicio. ¿Cuándo debo buscar ayuda profesional por un duelo? Cuando el dolor no cede con los meses, no logras retomar tu vida cotidiana, la culpa ocupa el centro, aumentó tu consumo de alcohol o medicamentos, o aparecen ideas de no querer seguir viviendo. En este último caso, busca ayuda de inmediato: en Colombia, las líneas 106 y 123. ¿Se hace duelo por algo distinto a una muerte? Sí. Una ruptura o un divorcio, una pérdida perinatal, la muerte de una mascota, la migración, un diagnóstico o la pérdida del trabajo también se elaboran como duelos. Y existe el duelo anticipado, que empieza antes de la muerte al acompañar a alguien con una enfermedad avanzada. Da el siguiente pasoSi estás atravesando una pérdida y sientes que el dolor no cede, no tienes que resolverlo solo ni esperar a que pase un año. En Tranquilamente ofrecemos terapia de duelo online con psicólogos colombianos especializados en duelo y pérdida, por videollamada, desde Colombia o desde el exterior. Agenda tu primera sesión y date un espacio para hablarlo. Fuentes • Kübler-Ross, E. (1969). On Death and Dying. Macmillan. Origen del modelo de las cinco etapas, descrito a partir de entrevistas con pacientes con enfermedades terminales. • Maciejewski, P. K., Zhang, B., Block, S. D., & Prigerson, H. G. (2007). An empirical examination of the stage theory of grief. JAMA, 297(7), 716–723. • Stroebe, M., & Schut, H. (1999). The dual process model of coping with bereavement. Death Studies, 23(3), 197–224. • Worden, J. W. (2018). Grief Counseling and Grief Therapy (5.ª ed.). Springer Publishing. Las cuatro tareas del duelo. • American Psychiatric Association (2022). Prolonged Grief Disorder. DSM-5-TR. Criterio de 12 meses en adultos. • Freud, S. (1914). Recordar, repetir, reelaborar. En Obras completas, tomo XII. Amorrortu. Origen de la idea de que lo que no se recuerda se repite. • Organización Mundial de la Salud. CIE-11, código 6B42, Trastorno de duelo prolongado. Criterio de 6 meses. • Revisiones de prevalencia del trastorno de duelo prolongado en población en duelo (aproximadamente 5%, con variaciones según el criterio diagnóstico aplicado). Este contenido es educativo y no sustituye la valoración ni el tratamiento de un profesional de salud mental. Revisado por Claudia Montoya, psicóloga de Tranquilamente.
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